Su cesta de la compra está vacía.

El tiempo es da las pocas cosas que no podemos comprar. Bueno, yo hay muchas cosas que no puedo comprar, me encantaría tener un “Volkswagen Beatle negro descapotable”, o un “Beatle rojo”, en rojo también me gusta, y me encantaría poder comprar una casita en la playa ¡y una Vespa!

tiempo para jugar

Si, definitivamente también me compraría una Vespa (me da igual el color). ¡Jolín, pues anda que no me voy a comprar yo cosas cuando me toque el Gordo de la Lotería pasado mañana!

¡A lo que iba, que me disperso! Que pasado mañana cuando sea rica (este año me toca un buen pellizco fijo) me voy a poder comprar un montón de cosas, pero tiempo no, eso no puedo comprarlo. Eso sí, dejaré de trabajar y así pasaré más tiempo con mis niños, que es lo que yo quiero. Quizás sea esta otra manera de comprarlo ¿No?

 

Ellos no necesitan comprar tiempo. Los niños no. Mis pequeños tienen mucho tiempo. Tienen toooooooda la vida por delante y mucho tiempo para jugar.

Me parece extra-mega-super importante que tengan tiempo para jugar. Todos los niños necesitan jugar. Aprender jugando. ¿Verdad? En eso todos los padres que conozco tenemos la misma opinión.

Me duele mucho que a día de hoy, en pleno siglo XXI, no muy lejos de nosotros siga habiendo niños que tienen que trabajar y no tienen tiempo para jugar. En Navidades me pongo especialmente sensible con esto, que está fatal, debería ser todo el año y me da pena que algunos de los portabebés comerciales puedan estar fabricados por manitas pequeñas.

Por eso me rechina cuando en nuestro mundo, en el primer mundo, escucho cada vez a más y más papis decir que Papa Noél va a traer a sus peques más regalos que los Reyes Magos para que tengan tiempo para jugar… ¿en serio?

¡YO ME DECLARO DEL BANDO DE LOS REYES MAGOS! Si es que hay bandos en esto claro.

No tengo nada en contra de Papa Noél, sólo que yo soy de tradiciones y que siempre me han parecido más interesantes los Reyes Magos.Esos 3 abuelillos (¡Qué salaos los tíos!) cada uno de una parte del mundo pero que siguen siendo colegas a pesar de que hace siglos que se conocen y a pesar de que no tienen nada que ver el uno con el otro. Papá Noél en casa trae un detalle y los Reyes llegan cargaditos de regalos, porque hemos sido buenos ¡Palabrita, palabrita!

Mis hijos empiezan el cole el 8 de Enero y tienen todo el año para jugar, 4horas y media mínimo diarias, desde las 16.00 que salen del cole hasta las 20.30 que cenan… y los fines de semana enteros... y los días de fiesta... No está mal ¿no? Y como son pequeños y no tienen deberes aprovechamos a tope los días.

Juegan tanto y les veo tan felices que a veces me gustaría volver a ser pequeña como ellos. Quisiera tener una máquina del tiempo y volver a mis tiernos 5 años. Luego recuerdo que si vuelvo a los 5 años tengo que volver a pasar por la adolescencia, los granos y las hormonas. Volver a pasar porque el chico que me gusta ni me mire y sinceramente, se me pasan las ganas. Casi mejor me quedo con mis “23años”(bueno, quizás alguno más), me tiro al suelo y me pongo a jugar con ellos. Con un poco de suerte, los Reyes que son mágicos nos traen a alguno de casa el “Beatle rosa de la Barby” o la “Vespa de Nancy” y mira, mato dos pájaros de un tiro, juego y cumplo mi sueño.

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